Escribo, luego existo?

Meses sin escribir.
Lo último fue un coloso. Un Manual de Experiencia de Marca para el nacimiento de la nueva franquicia de una conocida empresa del sector del mueble y la decoración a nivel nacional. 208 páginas llenas de mí. Inspiración. Una guía visual cargada de instrucciones e ideas; una descripción exhaustiva y creativa, donde plasmé hasta el más mínimo detalle, de modo que no quedara nada al azar cuando la primera tienda abriese.
Un tratado. Un libro. Un buen trabajo.

No es cierto.
No llevo meses sin escribir.
¿Quién no escribe a diario cientos de palabras? Whatsapps, Instagram y Facebook como mínimo, unido a un puñado de mails ya sean del curro o a Amazon para descambiar el libro que finalmente has decidido no comprarte, porque tampoco vas a tener tiempo de leerlo por la noche, donde de nuevo, escribes un poco más desde tu móvil, ya con el pijama y las gafas del “cerca”.

Llevo un tiempo dando vueltas a escribir…pero…escribir de verdad, porque me gusta y tenía cosas que contar, porque cuando me enfado soy aguda y mis amigas se ríen de las “malignidades” triviales que les dejo en los chats, porque siento que no se me da mal( en serio, leer el tono en el que escribe Rhodes su best seller “Instrumental” anima. Espera, a ver, me explico: este señor escribe sobre un tema durísimo que merece todo el respeto y sobre todo el modo en que evoca melodías y mini-bios de grandes de la música clásica le da un toque maestro, pero el lenguaje utilizado y la composición del texto…en fin, como el tuyo y el mío, me sigues?).

Escribir. ¿Para?
Porque ahora tengo tiempo. Porque por pura casualidad y en el lugar más insospechado, conocí de primera mano a una autora que escribe con pseudónimo novela romántica para Kindle y le va de coña, tanto, que ya tiene firmado contrato con tremenda editorial para su próximo libro esta vez en papel.
Y bueno, hablaba con gente, gente que me importa, y que puede darme su opinión verdadera sin ninguna clase de reservas…y escucho: “escribe un libro ligero, sobre algún tema que domines y prueba tú también en Amazon”. “Escribe sobre tus propias vivencias…pero ojo, no des nombres si no quieres bronca por el camino”. “Firma con tu nombre sí o sí”. “Firma con pseudónimo o perderás intimidad y amigos por el camino”. “Habla de los niños”. “Nunca hables de los niños”. “No, no, mira: Pérez-Reverte pone de moda la literatura sonora y otros autores consagrados ensalzan el uso del blog para escribir sus relatos por entregas renegando del control abusivo de sus obras por parte de la industria editorial”…ya sabes, bla bla bla.

¿Entonces qué?
¿Retomamos el post semanal?, ¿escribimos un relatito liviano y tratamos con el gigante online?. ¿Escribe Virginia o lo hace Max( o Ernst o Aerin)?. ¿Relatando las historias a menudo inverosímiles de los chats del cole, aunque alguna mami se dé por aludida?, o ¿nos ponemos en plan serio y escribimos novela histórica recavando información sobre la Sevilla del siglo XVI ahora que está de moda “La Peste”?

No lo tengo claro. Pero tengo cosas que decir.
Doy el primer paso.
Colgamos este texto en la web de VioletaAndCo y probamos.

Vemos si alguien lo lee.
Vemos si alguien quiere dar su opinión.
Vemos si podemos aportar algo y decidimos.

Te espero….pero no mucho; que tengo que escribir.

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